Testimonios

Comparte tus experiencias, inquietudes, trucos y consejos para que entre todos podamos ayudarnos a encontrar soluciones a las pequeñas dificultades con las que nos enfrentamos en la educación digital de nuestros niños y adolescentes.

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Lo de cotillear lo que hacen los niños, no lo veo bien. Creo que incluso teniendo 10 años deben tener su espacio. Creo que si no lo tienen, es que se vuelven tontos. Si no te quiere contar lo que sea, creo que hay que respetarlo. Yo soy muy cuidadosa con la intimidad de mis hijas, aunque reconozco que un día escuché el sonido del Twitter de mi hija, y eché un vistazo, pero nada más. Ahora, si intuyera que pasa algo, desde luego que indagaría haciendo lo que fuese.

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Testimonios

He puesto medios para espiar a mi hija, pero no lo he hecho

Mi hija tiene muchos amigos en redes sociales, y creo que la relación con ellos es sana. Si veo que sigue con su mal genio en casa, deja de estudiar, está triste o descubro que puede tener una relación extraña, entonces tengo claro que a partir de ese día la espiaría. No sé exactamente qué hace en ellas, lo respeto. En principio hablamos, pero no habla mucho, cuenta poco, pero por lo que la veo, creo que está bien. Ahora, si veo que necesita ayuda y que algo de su carácter cambia, entonces hago lo que sea.

Testimonial 11
Cuando mi hijo cumplió los 8 años empecé a enseñarle las normas básicas de lo que entiendo que hay que enseñar. No compartas todo, no publiques toda la información…Me gusta enseñarle que pueden apoyarse en internet en sus estudios o cada vez que necesitamos buscar algo. Lo que en mi opinión refuerza un uso más racional. Cuando veo alguna noticia en el periódico de un mal uso, me gusta enseñársela, y que lo vean. También me parecen útiles las charlas que les dan en el colegio. Eso ves que les cala, como les presentan casos reales, ves cómo les dan más importancia que si se lo cuentas tú. También funciona muy bien el hermano mayor a la hora se enseñar. Desde luego si tienes un hijo mayor, implicarle es muy útil. Creo que es un error, si les tratas de capar su intuición o sus ganas de investigar. Para su formación, tiene su importancia. Mi hijo incluso me enseña. Muchas veces lo veo como un ciudadano digital. Creo que mi labor como padre debe ser la de dirigirle, pero no caparle su curiosidad. A veces le pregunto, para que me enseñe, porque ¡cómo maneja tanto la tablet como el ordenador!
Testimonial
Este verano he tenido varios acontecimientos familiares con los niños y no dejan de sorprenderme. Tanto mis hijos como mis sobrinos tienen una increíble obsesión con los aparatitos tecnológicos, y creo que esto es algo generalizado. ¡No puedo entender como prefieren estar todos sentados con "los mayores" mirando a sus pantallas antes que jugando en el parque con el resto de niños! ¿Os pasa a vosotros?
La Publicidad En Los Mas Pequenos

Cuando le pongo vídeos de Youtube, con canciones en inglés, a mi hija de 5 años, no me gusta que lleve publicidad. Entiendo que esa publicidad, seguramente esté más dirigida a mí que a mi hija, o mejor dicho a mi marido, dado que uso su cuenta a la hora de ver los vídeos, y la publicidad es de coches, maquinillas de afeitar o colonia de hombre. Es cierto que hay una opción de saltar el anuncio, y me llama la atención, como la niña identifica que eso es un anuncio y que puede darle a una parte de la pantalla para saltárselo.  ¿Creeis que no debo darle más importancia al asunto no? Generalmente le pongo Clan en la tablet, pero cuando entras en el entorno de Youtube, es que no queda otra que tragarte los anuncios, como en la tele supongo, ¿no?

La Confianza Entre Padres E Hijos

Sé que es fácil de decir y difícil de conseguir. Pero, si tú le demuestras confianza a tu hijo, él te devuelve confianza. Pero si te ve como un policía, entonces lo que te encuentras es un muro.

La Importancia De Pertenecer A Un Grupo De Deporte

Pertenecer a un grupo de deporte y romper un poco con la tecnología es muy positivo, rompe un poco con el ensimismamiento que tienen los chicos. Les da un grupo estable, fuerte y sano en todos los sentidos. Es un nexo que les ayuda a abandonar la vinculación de internet y de los móviles, y les permite compartir vivencias de otra manera. También comparten apps y otras cosas, pero bueno, así les saca de tanta tecnología, creo que con independencia de las bondades del deporte, les hace ponerse en otra órbita y no estar siempre encima.

Dime Tu Contrasena

A mi hijo, le digo que una vez que pone la contraseña, me la tiene que decir, y le digo que para supervisarle. Al principio cuando era más pequeño, no le importaba, ahora a medida que va creciendo le gusta menos. Mi hija mayor, por ejemplo, no me da la contraseña, claro, dice que es suya, y yo intento que comparta el Tuenti conmigo, pero no quiere. ¿Qué se debe hacer en estos casos? Porque tampoco hay más opción para ver lo que está haciendo. Aunque como es mayor, que tiene 18 años, quizá me tengo que aguantar.

Reviso sus chats

Cuando chatea con la tablet, si lo hace con la mía, luego reviso los mensajes que escribe a sus amigos. Tan sólo tiene 12 años y por lo que leo, sus conversaciones, afortunadamente son muy inocentes.

Truco Webcam

Quería compartir un truco para la webcam. Me aconsejaron poner una tirita o pegatina pequeña en la webcam del portátil. Resulta que hay personas que consiguen activarla, sin que quieras, ni te des cuenta, y luego se dedican a grabarte y demás. Por eso, lo que hay que hacer es tapar el objetivo mientras no la usas. Yo lo hago en casa, y ya al menos, estoy más tranquila. En el ordenador de mis hijas, también lo he hecho y se lo he explicado, para que no lo quiten. Toda precaución es poca. Mejor evitar sorpresas. 

La comunicacion entre padres del colegio para resolver cuestiones

Me contaron del colegio un follón que hubo en 6º de primaria que hubo un grupo del colegio que usaba el Whatsapp de sus padres y se enviaban vídeos de contenido de adulto.

Los padres se dieron cuenta al recibir esos contenidos en su móvil que algo raro estaba pasando. Por lo visto, hablaron entre los padres y ya tomaron las medidas que pudieron con sus hijos. Se solucionó y nunca más volvió a pasar.

Creo que hay que tener cuidado a la hora de dejar tu Whatsapp a los niños, porque te pueden liar una buena.

Mi Solucion Para Controlar Los Pagos Con Las Apps En La Tablet

Utilizo tarjetas de prepago cargadas con dinero, en lugar de mi tarjeta de crédito. Estas tarjetas valen para dar el número de tarjeta en la tablet y que funcione. De esta forma, no le meto mi tarjeta de crédito y me garantizo que mi hijo no se líe a comprar y nos demos un susto con la tarjeta.

Mi hijo sólo se descarga apps gratis. Confío en él, y eso me da cierta garantía. No obstante, cada cierto tiempo reviso lo que se descarga y son juegos, estrategia y deportes. Normalmente lo que baja lo encuentro bien, no violento. Como además se lo descarga en mi tablet, cotilleo también. Lo descarga en la mía, no porque yo se lo haya dicho, sino porque como es mejor, gana calidad de juego y de la imagen. Gracias a esto también controlo lo que hace y su histórico. Este control lo hago de tarde en tarde, pero el tener acceso me da más tranquilidad.

Las Apps Y Las Nuevas Tecnologias Para Los Ninos

Tengo dos niños pequeños de 6 y 4 años y soy totalmente defensora del uso de las nuevas tecnologías desde edades tempranas. Mi hijo mayor ha aprendido a leer, sumar, restar, “cacharrear” con el inglés y un montón de cosas más, antes que los niños de su clase, gracias a las aplicaciones y al software que hay hoy en día para tabletas. Me encanta cuando se sienta a explicarle a su hermano pequeño el funcionamiento de todos estos juegos. Se divierten muchísimo y a la vez no dejan de aprender.

¿Cuánto espiar?

Me viene al recuerdo el caso de una niña, hija única, que iba al polideportivo con mi hija. Como los padres estaban separados, la madre estaba muy encima de la niña. Mientras las niñas entrenaban, nosotras tomábamos café. Lo peor fue el día que empezó la madre a contar todo lo que hacía su hija, las mías, hasta lo que habíamos comido nosotros, que claro, debe ser que mi hija contaba lo que había comido. Todo con pelos y señales. Por eso, intuyes que tus hijos se explayan en las redes sociales, aunque luego a ti cuando crecen te cuentan menos cosas. La verdad, que aunque podía estar bien, enterarte de lo que hacen, me pareció excesivo ese control. Y dejé de quedar con ella. No me gustaba. Creo que si eso se lo haces a tus hijos, no les dejas madurar, si estás todo el rato encima. Supongo, que aunque te gustaría, no te lo tiene que contar todo, entiendo que unas cosas sí y otras no. Y desde luego, no creo que los padres debamos llegar a ese punto.

Protege tus contraseñas

Me gustaría daros un consejo para evitar que os ocurra lo mismo que a mí. Como siempre ponía la misma contraseña fácil de recordar, y un día comenté en una reunión de colegas, lo que hacía para recordarlas, y claro, debe ser que alguno se dedicó a probar en mi cuenta de red social y en mi correo. No os lo podéis imaginar…¡Fue un auténtico drama! Además perdí toda la información que tenía en ellas, y quién se hizo pasar por mí se dedicó a insultar a todos mis contactos. Tan pronto me enteré, tuve que poner remedio y hablar con todo el mundo. Desde aquel día, cambié mi contraseña y puse una distinta para cada cosa. A veces se me olvidan, pero prefiero darle al “¿ha olvidado su contraseña?” Antes que volver a pasar por lo mismo. 

¡Ojo con lo que publicas! Y Protege tu perfil

Buenas tardes a todos. Yo quería explicar lo que le ocurrió hace unos meses a una compañera de trabajo. ¡Menudo cuidado hay que tener con las fotos que subes de tus hijos a internet! Resulta que mi compañera contaba que un día se encontró con unas fotos de su hija que había subido al Facebook, publicadas en un blog que hablan de niños y escriben otras madres. Se quedó alucinada. Ella no las había mandado, ni nadie le había contactado preguntando si las quería publicar, ni nada por el estilo. La verdad que a día de hoy, sigue sin saber cómo aparecieron allí las fotos. Afortunadamente, contactó con ellos, retiraron la foto, le pidieron disculpas y bueno, la cosa quedó ahí, aunque tampoco sabemos si se puede hacer mucho más.

Como tenemos otro compañero que controla bastante los ordenadores, le dijo que iba a mirar su cuenta de Facebook, y fue el que le ayudó a configurarla, que según le dijo, tenía abierta, de forma que cualquiera (amigos y no amigos) le veía las fotos. Así que supongo, que con la historia, todos aprendimos, y yo, también revisé mi cuenta, y me aseguré que sólo mis amigos pueden ver lo que tengo y lo que subo.

No se debe cotillear

Lo de cotillear lo que hacen los niños, no lo veo bien. Creo que incluso teniendo 10 años deben tener su espacio. Creo que si no lo tienen, es que se vuelven tontos. Si no te quiere contar lo que sea, creo que hay que respetarlo. Yo soy muy cuidadosa con la intimidad de mis hijas, aunque reconozco que un día escuché el sonido del Twitter de mi hija, y eché un vistazo, pero nada más. Ahora, si intuyera que pasa algo, desde luego que indagaría haciendo lo que fuese.

El silencio sólo favorece a los culpables

Estimadas familias:

Me han brindado la oportunidad de compartir con vosotros las nefastas experiencias que vivimos hace unos años, a causa del bullying que sufrió mi hijo mayor, afectado por una discapacidad de tipo motórico, cuando contaba con tan sólo 8 años de edad. De aquello hace ya 4 años, y hoy día, mi hijo tiene superado aquél trauma del que salimos juntos, en familia. Mi mensaje es esperanzador, porque aún en los peores momentos, siempre tuve la certeza de que saldríamos de aquello, como así ha sucedido.

Javier fue víctima de acoso escolar por parte de 2 compañeros de aula, uno de los cuales es hijo de una docente en el colegio público donde estudiaba, un centro de integración de motóricos, sito en un municipio de la zona oeste de Madrid. El hostigamiento que padeció, no sólo de sus propios compañeros, si no de los adultos que supuestamente debían velar por él y protegerle, fue lo que me indujo a actuar como lo hice posteriormente: por supuesto, apoyando a mi hijo en todo momento, y a continuación, empleando todos los recursos a nuestro alcance para ganarles la batalla en los juzgados.

Cuando empezamos a observar que Javier llegaba triste de clase, con golpes constantes y, muchas veces sin alguno de sus objetos personales, tomamos contacto con la tutora de clase, para averiguar qué estaba sucediendo. Solicitamos reuniones y, sobre todo, dejábamos por escrito en la agenda escolar cuanto le sucedía al niño, dado que ese documento es el vehículo de comunicación entre profesores y padres.

Ni que decir tiene que el colegio, encabezado por el equipo directivo, negaba la situación y acto seguido se tomaron represalias contra el niño, citándolo continuamente al despacho del Director, sin informarnos a los padres en la citada agenda. Sentíamos una gran impotencia y tristeza, porque Javier no podía enfrentar aquella situación que le superaba. De hecho, estuvo en tratamiento psicológico durante 1 año y eso le sirvió afortunadamente para afrontar tan penosas circunstancias.

Durante aquel curso de 3º de Primaria, tomamos la decisión de solicitar, mediante escrito elevado al Consejo Escolar, la apertura del Protocolo de Acoso, procedimiento que debía haber abierto,  de oficio, el propio Director del colegio. Además, hube de buscar asesoramiento legal, buscando reconducir una situación que al propio colegio se le había ido de las manos. Tras resolver el Protocolo de Acoso Escolar en contra del niño, y haber perdido la confianza en el centro educativo, optamos por solicitar plaza en otro colegio y llevar el tema por vía judicial, previa denuncia a la Consejería de Educación y demás órganos competentes.

Recientemente hemos ganado el contencioso administrativo y el juez ha dictado sentencia firme a nuestro favor. La pesadilla ha terminado con éxito, porque en su día me dediqué a reunir pruebas y a dejar por escrito todo lo que venía ocurriendo, pues en justicia, se lo debía a mi hijo: el reconocimiento de su sufrimiento y el resarcimiento del daño causado.   

Desde aquí, queridas familias, os animo a luchar por vuestros hijos y a denunciar estas situaciones, pues el silencio sólo favorece a los culpables, encubriendo la realidad de muchos colegios, cuyos métodos son la antítesis de la Pedagogía. Y lo que es peor, terminan desacreditando y destruyendo a las personas que son víctimas. 

Habla con los padres de otros niños

Es importante hablar con los padres de otros niños que sean del entorno. Hay cosas que se te escapan, porque hay niños más abiertos que otros, y al hablar entre padres, te puedes acercar más a tu hijo y puedes conocer información que el tuyo no te da, y que en un momento dado, puede ser útil. 

Cómo llegan a afectar las redes sociales en los niños

Cada vez los niños te cuentan menos cosas, sin embargo en su perfil lo cuentan todo y para todos. Y es que notas que hay como una competición cuando por ejemplo, vas al Burguer, y sobre todo lo ves más en los grupos de niñas, que en lugar de hablar, están todo el rato haciendo fotos, supongo que para subirlas a las redes sociales. Si no las tienen parece que no han hecho nada por la tarde. Los ves como intoxicados por las redes sociales. Creo que se ha olvidado la costumbre de charlar y de estar con la gente con la que estás, en lugar de tan pendiente a la foto, al Whatsapp o a la red social.


Incluir las nuevas tecnologías en los Planes de estudio

Hace unos meses acudí a un evento sobre nuevos talentos. En él participaba un desarrollador informático. Era muy joven y ya había desarrollado varias aplicaciones móviles. Eso me hizo pensar, que si no sería interesante incluir alguna asignatura de este tipo en los planes educativos actuales, ya que muchos de estos jóvenes tienen el talento suficiente, y podrían tener una salida profesional con futuro. También no estaría bien que estas cosas ¿se aprendieran de alguna forma en el colegio? Tampoco es necesario que sea una asignatura, pero algún tipo de talleres sí que debía haber.¿No creéis?


¡Estoy encantada con mi Smartphone!

Por mi cumpleaños me regalaron un iPhone. Me encantó, llevaba tiempo que quería uno, pero lo típico no lo compras porque cuesta un dinero…pero si cae de regalo… Sólo quería decir eso, que estoy encantada, que me parece un invento estupendo, porque ya no tengo que andar con papeles en los que apuntar las cosas, lo llevo todo apuntado, las tareas, la agenda, además hago más fotos que antes, no me tengo que preocupar de coger el GPS, si necesito algo lo busco en internet y llamo. Menudo descubrimiento. Eso sí, me parece que ahora me toca navegar por vuestra web para ir aprendiendo, por ahora mi hijo es pequeño, y sólo le llama la atención la pantalla y los dibujos. Pero he visto alguna app que me ha gustado, y me la bajaré para que juegue. Intentaré darle un buen uso para él.

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